El Guayacán

Descripción

En Venezuela es típico de las zonas cálidas y semi-secas de la franja litoralense y de algunas islas como Margarita. En forma de cultivo se puede observar en el ornato de parques, plazas, y otros de las zonas urbanas de clima cálido. Efectivamente, el Guayacán abunda por toda la isla particularmente en la zona norte, a veces toma aspectos caprichosos por la deformación de su copa debido a la acción de los fuertes vientos marinos, pero siempre es un árbol de distinción. Esta muy vinculado a la cotidianidad del margariteño, además de su valor ornamental brinda beneficios medicinales, sus flores, hojas y corteza es frecuentemente usada para estos fines. La madera del Guayacán es de las mas duras, fuertes, pesadas, compactas, con fibras entrecruzadas de color moreno verdusco a veces con vetas mas oscuras, es utilizada en carpintería de ribera en la construcción de embarcaciones, especialmente para las cuadernas, chumaceras y otras piezas, también en la fabricación de mazas de trapiche, quicios, tornería, en la fabricación de bolas criollas, bolas de bowling, martillos de madera, mangos de brochas, poleas, rodillos, etc.

Es un árbol de 3 hasta 10 m de alto, copa frondosa y redondeada a veces comprimida pero siempre verde, tronco corto y recto de corteza jaspeada. Las flores son de color azul, corola con 5 pétalos en forma de estrella con 10 estambres muy visibles cuando esta abierta. El fruto es una cápsula achatada de color amarillo que al abrirse libera 1 o 2 semillas de color castaño cubierta de un tejido carnoso de color rojo; los frutos permanecen abiertos durante largo tiempo. La floración y fructificación tienen lugar durante casi todo el ano. Se propaga por semilla, su crecimiento es lento pero de larga vida; se desarrolla bien en los suelos pobres y se caracteriza por su resistencia a la sequía. Su sistema radical es profundo.

En el refranero de la "Isla de las Perlas" el guayacán es cita común cuando se quiere enaltecer la fortaleza, longevidad y nobleza de una persona; así dirán:

" Ta’ viejo y fuerte como un Guayacán "

" Ese hombre es un Guayacán "

Se cuenta en la isla que durante la guerra de la Independencia a falta de armas de fuego los campesinos defendieron su territorio con bastones y toletes de Guayacán.

La poesía y la música popular margariteña le han rendido pleitesía en coplas, galerones y ha sido fuente de inspiración para pintores y poetas.

José Elías Díaz Villarroel dirá:

" El Guayacán engalanado en flores
como una rica creación del cielo
cual un milagro que ocultara el suelo,
tiene un alma que suena entre esplendores"

CERRAR ESTA VENTANA