Municipio Cedeño

Capital: Caicara del Orinoco.
Superficie: 67.624 Km.2.
Población: 95.000 habitantes (O.C.I. 2.005).
Parroquias: Caicara del Orinoco, Altagracia, Ascensión Farreras, Guaniamo, La Urbana y Los Pijiguaos.
Temperatura promedio: 30 °C y 40 °C.

Su fundación se realizó en el año de 1.762, cuando el gobernador de Guayana, Teniente don Manuel Centurión Guerrero de Torres, ordena la Fundación de Caicara. Luego se realiza una repoblación por don Pedro Bolívar en la parte de la actual población.

Para el año 1.800 el Barón Alejandro Humboldt visita esta Región, dejando sus datos e impresiones en la Obra Viaje a las Regiones Equinoccionales?. Para 1.881 Caicara fue Capital Provisional del Estado Bolívar, durante seis meses. En 1.816 el Libertador Simón Bolívar pasa y pernocta una noche en la Población, para organizar el cerco de Angostura.

La actual Santa Iglesia Parroquial fue reconstruida en 1.912 por el General y Prestíbero, Pablo Antonio Garrido, en homenaje a Nuestra Señora de la Luz, patrona bajo cuya advocación se encuentra el pueblo católico caicarense.

Sitios de interés:

Para llegar hasta Caicara del Orinoco, capital del municipio Cedeño, tenemos que cruzar el puente sobre el río Caura de más de 300 metros de largo que nos comunica igualmente con Puerto Ayacucho (Estado Amazonas) y a través de Cabruta (Estado Guárico) con el resto del país.

Esta ubicación le confiere un papel estratégico de gran importancia por el intercambio comercial que mantiene con los estados limítrofes.

Fundada en 1769 en el extremo norte del estado en la margen derecha del Orinoco a 60 msnm en una loma rocosa, Caicara del Orinoco es considerada la cuarta ciudad en importancia del Estado Bolívar, registrando el Municipio Cedeño un crecimiento demográfico relevante en la última década, pasando de 34.445 habitantes en el año 1990 a 57.917 para 2001 (Censo 2001).

Durante la época de la independencia fue un bastión importante para los patriotas que luchaban por la conquista de Guayana, aportando de su tierra fértil ganado para el ejército y valientes guerreros que combatieron en los llanos de Apure y en la Batalla de Carabobo. Por aquí pasó El Libertador del 12 al 15 de enero de 1818 antes de emprender la definitiva campaña del centro. Para muchos, Caicara del Orinoco ha sido el guayanés más proponente que engendró la emancipación. Llegó a ser capital del Estado Bolívar en 1881 y sede de la Asamblea Constituyente.

En nuestros días, el Municipio Cedeño es asiento de las minas de bauxita en el sector Los Pijiguaos y de las minas de diamante y oro en la zona del Guaniamo; además de ser una importante zona agrícola, pecuaria y pesquera, aunque es más conocida como la "Tierra de la Coroba". Se dice que la coroba es a los caicareños, lo que la zapoara es a los nativos de Ciudad Bolívar. Este fruto de la palma Coroba (Jessenia polycarpa) abunda en estas tierras de extensas sabanas, colinas, cerros y rocas de crestas redondeadas que pueden alcanzar hasta los 300 msnm.

De la coroba se elaboran sabrosas arepas, los famosos tolondrones (a base de plátano) y la rica mazamorra. Investigaciones recientes han revelado el potencial oleaginoso del fruto de esta palma desde aceite de su mesocarpio, harinas con diferentes contenidos grasos para la elaboración del pan, carbón activado, jabones y hasta un combustible ecológico. A decir de los caicareños, "el que no come coroba se vuelve loco".

Pero, al conocer las grandes reservas minerales que ostenta esta región, fácilmente podemos quedar perturbados sin necesidad de comer el fruto caicareño. Desde Los Pijiguaos hasta el sur del río Marieta en el Estado Amazonas existen por lo menos, cuatro a cinco depósitos de bauxita con un potencial que puede superar las 2.000 millones de toneladas (Mendoza, 2004).

Actualmente, la mina de bauxita localizada en la serranía de Los Pijiguaos posee una reserva probada de 200 millones de toneladas y su explotación está a cargo de CVG Bauxilum, empresa estatal que reportó para el 2005 una producción de 5.183.442 toneladas de bauxita, materia prima básica para obtener la alúmina (óxido de aluminio) requerida para la industria del aluminio. La bauxita es transportada por vía fluvial, a través del Orinoco, hasta la planta procesadora de alúmina ubicada en el parque industrial de Matanzas.

Asimismo, los ricos yacimientos de diamantes ubicados en el sector del Guaniamo, al oeste del municipio, datan de 1968 cuando pequeños mineros descubrieron en el sector Quebrada Grande, los primeros diamantes aluvionales; luego, en 1982 la acción de los monitores hidráulicos de los mineros hizo aflorar la primera kimberlita en la zona. Desde la fecha de aparición en 1968 hasta el presente se han extraído más de 25 millones de quilates de diamantes (Mendoza, 2000).

Pero la fortuna no es sólo encontrar un diamante de alta pureza como los que abundan en el Guaniamo. Hay otras clases de riquezas, como la que encontró a comienzos de la década de los años setenta el escritor uruguayo, autor del libro "Las venas abiertas de América Latina", Eduardo Galeano en su paso por estas minas. El escritor, afectado por el paludismo, no sólo entendió que "un mosquito puede ser más peligroso que una serpiente" sino que sus vivencias por las tierras caicareñas relatadas en su novela Días y Noches de Amor y de Guerra, le valieron en el año de 1978, el premio literario Casa de Las Américas, fortuna literaria que lo hizo brillar a falta del diamante de Guaniamo.

De Caicara es el artista plástico Régulo Pérez nacido en 1929 y que ha brillado como pintor, escritor, caricaturista e ilustrador de reconocida fama mundial. Para el escritor Carlos Yusti, la obra de Régulo "nos enseña que la pintura, la caricatura o la escritura son la posibilidad de lo inesperado, de lo placentero, del color como forma de expresión y vida". Quizás porque así fue su infancia en un pueblo ribereño donde según sus propias palabras "pasaban cosas fantásticas", tantas que el Régulo adulto explotó en color, en metáfora, en palabra escrita y en dibujo crítico. Por eso el historiador guayanés Rafael Pineda supuso que el Régulo niño se sintió atraído por los enigmáticos petroglifos que a su paso encontraba y que seguro "en el futuro, esa realidad adánica reaparecería como una de las constantes del artista, propio de quien ha echado en la tierra sus raíces de identidad".

si hay algo que identifica esta vasta región son los petroglifos o rocas pintadas -como las llamó Humboldt-, hechos por los aborígenes con una antigüedad que data del año 600 A.C. Los que apreciamos en Caicara son llamados: "La francesa", "El burro con patines" y "El sol y la luna". Insólitamente, podemos encontrar a este último en el solar de la Familia Tovar, en la calle Riobueno del Barrio Caja de Agua. Las "cosas fantásticas" de Régulo Pérez que aún pasan en la "tierra de la coroba".