Introducción

Estado Delta Amacuro, punto de encuentro

Final de un ciclo, nacimiento de un Estado, Delta Amacuro. Alfa y Omega, principio y fin, confluencia de dos grandes, el Río Orinoco y el Océano Atlántico, el Delta del Orinoco representa la frontera entre la cultura indígena y la europea.


Testigo mudo de la llegada de Cristóbal Colón a tierras venezolanas, las cuales describió en sentido justo: "Creo que allí es el Paraíso Terrenal...", puerta de entrada de numerosos y ávidos buscadores de fortuna, en donde existe un campo fértil para las fantasiosas y sorprendidas mentes europeas, quienes quedaron abismadas por el avasallante espectáculo del Nuevo Mundo.

Naturaleza sostenida por el agua, creación permanente, sedimentación que se extiende hacia el Océano de forma lenta y constante, fuente abundante de vigor, el Delta del Orinoco es un acceso, inexplorado, de casi tres mil kilómetros de esencia autóctona al mundo exterior, a ultramar, en un ciclo sublime como la vida misma. Dos colosos en pugna constante, en la cual el único vencedor es el privilegiado espectador que tenga la dicha de conocer al Estado Delta 

 

Bienvenido al Delta Amacuro